Cómo enseñar a un perro a quedarse solo en casa sin hacer destrozos
Los perros cuando son pequeños tienen muchos temores, y uno de ellos es el temor a la soledad, si no encuentran a sus hermanos o a su mamá se angustian y empiezan a buscarlos, olfateando sus rastros, y cuando se desorientan y no los encuentran muchas veces se largan a aullar o ladrar para avisar donde están, esperando que la madre los encuentre, pero deben acostumbrarse, ya que será normal que se queden solos en casa cuando el dueño se va a trabajar, hace la compra o debe de atender sus asuntos. En muchas ocasiones no hay otra persona en casa para que él pueda estar acompañado durante buena parte del día.
Para acostumbrar a nuestro perro a la soledad debemos dejarlo solo durante unos minutos, durante el día alargando gradualmente esos espacios de tiempo, primero 5 minutos, después 10 y así sucesivamente, simulando que nos hemos marchado. Haciendo esto conseguiremos que nuestra mascota se acostumbre a estar cierto tiempo sola. Al regresar no le manifiestes mucha emoción al verlo a no ser que ya haya superado el miedo a la soledad y sepas que permanece tranquilo durante tu ausencia. Si le demuestras mucha emoción a tu regreso, eso puede influir negativamente también en su comportamiento. Entra en casa, haz tus cosas, deja que pasen unos minutos y después lo sacas a pasear. Que nunca relacione tu llegada con alguna actividad especial: tiene que entender que tú decides las actividades a seguir y no es él quien influye en tu decisión. Cuando nuestros amigos por cualquier circunstancia se percatan de que una actitud de ellos genera una reacción tuya sin que se lo hayas ordenado, intentarán hacer mil veces eso para obtener el resultado, y eso no es bueno porque la jerarquía la impones tú.
Ayudará mucho a nuestro amigo, en su primera etapa de separación, el que se quede acompañado de un objeto impregnado con nuestro olor, yo recomiendo a las personas que duerman con una camiseta que después desecharemos, o se la coloquen durante varias horas del día para que esta prenda se impregne de su olor y se la dejen en la cama de su amigo, éste no necesariamente tendrá que verlos u oírlos. El olor de su amo muchas veces logra el efecto de protección que queremos lograr, especialmente si son cachorros.
Lo anterior sirve mucho especialmente cuando debemos viajar en avión con nuestra mascota y por ende permanecerá algunas horas alejadas de su amo y en un ambiente extraño para él. También es bueno que le dejemos un juguete o dos, no le compres demasiados y se los des de una vez, ellos al igual que los niños se aburren fácilmente y pierden interés, una manera de tenerlos siempre contentos es esconderle el juguete unos días cambiándoselo por otro, eso será muy entretenido para nuestro pequeño amigo porque la novedad les gusta, investigar un objeto los mantiene horas jugando y si ése es duro y no lo pueden romper o suena mejor, en las tiendas de mascotas existen hoy en día muchos que reúnen esas características además, cualquier juguete que no puedan destrozar cuando son cachorros evitan los accidentes.
Cuando tengas que marcharte, lo mejor es no estar mucho tiempo con tu mascota en la puerta, ya que será más difícil para ambos. Esto no es algo que se tenga que dramatizar, ya que nuestro amigo tendrá que ir superando la separación y superarla dependerá de lo natural que se lo hagas ver, así como cerrar la puerta de cualquier habitación y dejarlo fuera, el cerrar la puerta de la casa para él debe ser lo mismo.
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